La RED ANDALUZA DE LA NUEVA CULTURA DEL AGUA felicita a los ayuntamientos de Osuna y Fuentes de Andalucía por la remunicipalización del ciclo integral del agua y el retorno del servicio a titularidad y gestión cien por cien pública. En Osuna completada el pasado 15 de mayo de 2026 y Fuentes de Andalucía desde el mes de febrero del mismo año.

Con esta nueva etapa, ambos municipios se reincorporan al modelo de gestión pública mancomunada a través de la empresa C.I.A.R. (Ciclo Integral Aguas del Retortillo), dependiente del Consorcio de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas «Plan Écija», abriendo un escenario idóneo para ahorrar recursos hídricos, mejorar la eficiencia de las redes, reducir las pérdidas por fugas, y ejecutar las imprescindibles inversiones en renovación de conducciones obsoletas, en un escenario hídrico cada vez más vulnerable frente al cambio climático. En el caso de Osuna, después de tres décadas de gestión privada (Acciona Agua y Servicios, S.L.U) han aumentado las perdidas en distribución superando el 28%, mientras en Fuentes de Andalucía, que supera el 25% de perdidas en las tuberías, se ha remunicipalizado el servicio y recuperado la concesión de la empresa AQUALIA después de 18 años de privatización.

La caducidad de la concesión va a permitir recuperar la iniciativa pública en la gestión sostenible del agua en el municipio. Este movimiento tendrá muchas ventajas económicas para la población de Osuna y Fuentes, que conseguirá reducir el importe de la factura del agua, evidenciando así los graves perjuicios estructurales que acarrea apostar por la privatización de los servicios del ciclo del agua como mecanismo de endeudamiento encubierto de los ayuntamientos. Recordamos aquí como esta práctica ha generado grandes inconvenientes a los ayuntamientos:

  1. Encarecimiento de la tarifa.

Las empresas concesionarias repercuten todo el canon adelantado en los recibos a lo largo del tiempo de concesión, gravando el coste final del agua por encima de los gastos reales de explotación.

  1. Desviación del dinero del agua y envejecimiento del sistema.

El canon se ha utilizado habitualmente para financiar gasto corriente del municipio, y no a la modernización de las infraestructuras hidráulicas, provocando un alto porcentaje de pérdidas en la red y averías sistemáticas por envejecimiento de las tuberías, averías recurrentes y pérdidas de agua en las redes de distribución.

  1. Pérdida de control y de iniciativas de modernización.

Para que la empresa privada amortice un canon inicial se suelen exigir plazos de concesión excesivamente largos (25 a 50 años). Esta condición «atrapa» al Ayuntamiento y limita su capacidad de decisión ante un contrato estricto que lo impide. Si un gobierno posterior desea rescatar el servicio para remunicipalizarlo el coste de indemnización por resolución contractual resulta inasumible para las arcas municipales.

  1. Las empresas privadas exigen reequilibrio económico de su concesión.

Si durante los años de concesión baja el consumo de agua debido a campañas de concienciación, sequías, etc., los ingresos de la empresa caen, pero al haber adelantado el canon basado en unas expectativas de consumo concretas, la empresa exigirá al Ayuntamiento el reequilibrio económico del contrato. Esto se traduce legalmente en:

  • Subidas extraordinarias de tarifas, por encima del IPC.
  • Aportaciones económicas directas a la empresa.
  • Prórrogas automáticas del contrato para compensar las pérdidas.

INSTAMOS A UNA NUEVA GOBERNANZA EN EL CONSORCIO PROVINCIAL AGUAS DE ECIJA: MAS DEMOCRACIA, TRANSPARENCIA Y RENDICIÓN DE CUENTAS:

Desde la Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua subrayamos que la titularidad pública del agua es una condición indispensable, pero no suficiente. La integración de Osuna y Fuentes de Andalucía en el Consorcio «Plan Écija» no debe derivar en una mera gestión tecnocrática de incorporación, sino por el contrario, debe materializarse en los principios siguientes:

  • Participación ciudadana real y vinculante: Creación del Observatorio Ciudadano del Agua o Mesa Social del Agua comarcal, para la planificación de inversiones y la elaboración de las ordenanzas tarifarias desde la trasparencia, con representación de asociaciones, sindicatos y colectivos ecologistas.
  • Transparencia activa y acceso universal a los datos de explotación del sistema: Publicación accesible de los datos de gestión, periódica y proactiva de balances contables, costes desagregados, contratos de obras y suministros, rendimiento hidráulico por sectores y análisis detallados de la calidad del agua.
  • Rendición de cuentas: Realizar auditorías sociales y técnicas independientes.
  • Derecho Humano al Agua: garantizar la prohibición de cortes de suministro de agua a familias vulnerables, y asegurar un mínimo vital de dotación de agua.

AVANCES EN LA GESTION COMARCAL DEL AGUA DESDE LOS PRINCIPIOS DE LA NUEVA CULTURA DEL AGUA:

El Consorcio Plan Écija ha demostrado solvencia para cohesionar la Campiña y la Sierra Sur sevillana, superando progresivamente la atomización del servicio en baja. Sin embargo, destaca la paradoja del caso del municipio de Écija, dominada por la gestión privada del agua. La remunicipalización del agua en Écija será el próximo objetivo para que la privatización del agua no vuelva a la Campiña, y confiamos sea más pronto que tarde. Frente a la senda de recuperación pública emprendida por Osuna, Fuentes de Andalucía y Morón de la Frontera en 2021, el caso del municipio de Écija constituye una anomalía:

  • Una empresa mixta dominada por el capital privado: Pese a ser la fundadora, Écija mantiene privatizada su red en baja a través de Aqua Campiña, S.A., mercantil participada por Aqualia (90%) y solo 10% por el consistorio.
  • Conflicto político y judicial permanente: Écija utiliza la infraestructura pública del Consorcio para el abastecimiento en alta, pero entrega la distribución callejera y la facturación al negocio mercantil. Esta postura ha llevado al propio Consorcio y a colectivos sociales a impugnar ante los tribunales los reiterados intentos de prórroga contractual aprobados por el Ayuntamiento astigitano.
  • Coartadas partidistas frente al bien común: Sucesivos equipos de gobierno de distinto signo (PSOE y PP) han coincidido en bloquear el traspaso a C.I.A.R. esgrimiendo una supuesta «autonomía local» que oculta la dependencia presupuestaria de los cánones extraordinarios y las obras financiadas por la multinacional.
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