La RED ANDALUZA DE LA NUEVA CULTURA DEL AGUA ha presentado una alegacion al Plan de Ordenacion del Territorio de Andalucia para que incluya a las lagunas de La Janda en la cartografia del sistema de infraestructuras verdes de Andalucia, dado que se trata del conjunto lagunar de mayor extensión que existió en la Península Ibérica, actualmente ocupado por empresas privadas sin titulo reconocido por el Estado. Existen sobradamente razones de índole jurídica, ecologica, social y de justicia que justifican la inclusión de las Lagunas de La Janda en el documento de Ordenación del Territorio más importante de Andalucia, y sin la cual, el documento resultaría incompleto, además de ser contrario a sus propios principios en cuanto a la importancia de la biodiversidad y las “Infraestructuras Verdes” en el modelo ambiental de Andalucia.
Las lagunas de La Janda, Rehuelga, Espartinas, Jandilla, El Torero, Tapatana, Tapatanilla, Alcalá y La Haba constituyen la parte mas importante del Capital Natural y Patrimonial de la comarca de La Janda, formando parte de la depresión tectónica alimentada por los ríos Barbate, Celemín y Almodóvar, además de los arroyos Culebra, Trimpacho, Juan de Sevilla o el Águila, entre los municipios de Benalup-Casas Viejas, Medina-Sidonia, Barbate, Vejer de la Frontera y Tarifa, con una superficie aproximada de 4.500 hectáreas. La Janda es un espacio de excepcional relevancia ecológica debido a su estratégica situación en el extremo sur de Europa, intimamente unida al continente africano, que lo convierten en un área de paso y descanso obligado para las aves que migran a través del Estrecho de Gibraltar.
Tal y como ha reconocido la abogacia del Estado, tienen aprobado un deslinde del Dominio Público Hidráulico según dicto la Sentencia del Tribunal Supremo de 25 de noviembre de 1967 de acuerdo con los planos del deslinde de 1949, aprobado definitivamente por Orden Ministerial de 18 de abril de 1961, que actualmente siguen ocupadas por explotaciones agrícolas en suelos originalmente inundables. Las lagunas son hoy reconocidas por organismos de prestigio internacional como BirdLife International en su catálogo de Áreas Importantes para las Aves (IBA), habiendo sido observadas hasta 248 especies. Basta decir que anualmente invernan en la zona más de 2.500 grullas; es zona habitual de campeo de grandes águilas, como la imperial ibérica o la perdicera, buitres leonados y alimoches; paso migratorio obligado para miles de cigüeñas blancas y negras, rapaces y paseriformes; lugar de reproducción de centenares de garzas, moritos, espátulas, anátidas y otras aves acuáticas; y, por último, de especial interés para la conservación de especies esteparias en regresión, como el aguilucho cenizo, el sisón o la calandria.