La progresividad de las tarifas turísticas es una cuestion pendiente desde la empresa metropolitana de Sevilla EMASESA. La Mesa Social del Agua ha reclamado hoy REVISAR los bloques de tarifas domésticas, evaluar la eficacia de las tarifas y explicar el descenso de los pagos por inversiones. La Mesa Social del Agua de Andalucia reclama que EMASESA defienda el ahorro ante la reforma reglamentaria, y reclama una política tarifaria que garantice la financiación del servicio público y, al mismo tiempo, refuerce el ahorro. Su estudio sobre la Memoria Tarifaria de EMASESA para 2027 muestra que se prevé suministrar un 6,76 % más de agua que en 2024. La Mesa pide aprovechar la recuperación de las reservas para consolidar la reducción de la demanda antes de la próxima sequía, sin presentar la situación actual como un episodio de escasez.
EMASESA reconoció el elevado consumo de agua del sector turístico, pero no introdujo bloques progresivos.
Al aprobar la reforma de tarifas del agua 2024-2025, EMASESA justificó una tarifa específica para hoteles y alojamientos turísticos por unos consumos de agua por persona que calificó de «muy superiores a los de la población residente». Anunció aumentos del 22% para 2024 y del 18 % para 2025. Sin embargo, la categoría turística ordinaria examinada mantiene un precio variable uniforme: no incorpora nuevos tramos conforme crece el consumo por huésped. La diferencia respecto a las viviendas es significativa: por cada 1.000 litros adicionales en el último bloque doméstico — superado el umbral de 130 litros por habitante y día—, se aplican 4,891€ sumando abastecimiento, vertido y depuración; en la categoría turística ordinaria examinada, 2,285€. Son precios variables de categorías distintas, no facturas completas.
La cuestión principal es que el consumo turístico más intensivo no afronta bloques crecientes equivalentes.
Además, determinados grandes suministros turísticos con contadores de al menos 80mm pueden disfrutar de una bonificación del 30% en el componente de abastecimiento por consumos entre las 22:00 y las 6:00; las viviendas no disponen de una bonificación doméstica horaria equivalente. Desplazar el consumo a la noche puede optimizar el servicio, pero no demuestra que se reduzca el consumo de agua.
La Mesa solicita revisar las señales de ahorro de hoteles y apartamentos turísticos, identificar las modalidades contractuales que se aplican a estos últimos y publicar consumos por huésped y pernoctación. Subir una tarifa no equivale a demostrar una reducción efectiva del consumo.
De 150 a 130 litros por habitante y dia: diferenciar los consumos altos de los extraordinarios.
Antes de 2024, EMASESA distinguía entre consumos domésticos de 130 a 150 litros por habitante y día y los superiores a 150 litros por habitante. Con la reforma adelantó a 130 litros el inicio del bloque final: desde entonces, los litros que superan ese umbral pagan el mismo precio marginal, tanto en un hogar que consume 150 litros por persona como en otro que llega a 200 o 250.
El consumo doméstico medio en España fue de 128 litros por habitante y día en 2024, según el INE, frente a 105 litros en el ámbito de EMASESA. Esa comparación no convierte los 130 litros en un objetivo de consumo sostenible, pero sí aconseja diferenciar los valores cercanos a la media nacional de los extraordinariamente elevados. En EMASESA, el consumo doméstico medio pasó de 105 litros en 2024 a 106 en 2025: no basta para concluir que la reforma haya fracasado.
La Mesa reclama datos sobre el número y el porcentaje de hogares, así como sus volúmenes facturados, por encima de 130, 150, 170 y 200 litros por habitante y día, con series comparables anteriores y posteriores a 2024, para evaluar los resultados reales de la tarifa y estudiar nuevos escalones progresivos.
EMASESA debe defender el ahorro ante la reforma del Reglamento.
La Junta de Andalucía reactivó en diciembre de 2024 la reforma del Reglamento de los Servicios del Ciclo Integral del Agua de Uso Urbano, mediante una consulta pública previa. En este debate, AEOPAS defiende mantener límites efectivos a los ingresos por cuotas fijas y permitir más bloques progresivos. Se trata de que ahorrar agua reduzca la factura y de que los consumos extraordinariamente elevados contribuyan más a financiar el servicio.
La Mesa advierte de la influencia de asociaciones sectoriales que considera dominadas por el sector privado y reclama a EMASESA, empresa pública que participa también en organizaciones con presencia privada, que haga públicas las propuestas que defiende ante la Junta, directamente o a través de esas asociaciones.
Para la Mesa, una empresa pública debe situar el ahorro de agua, la protección del recurso y la resiliencia frente al cambio climático en el centro de sus decisiones, anteponiendo el interés general a planteamientos mercantiles que prioricen el beneficio económico sobre la sostenibilidad ambiental y el uso responsable del agua.
Caen los pagos por inversiones: la adaptación exige continuidad
Los pagos por inversiones registrados bajaron de 45,36 millones de euros en 2024 a 36,95 millones en 2025 (−18,54 %). Esta reducción no implica necesariamente que haya disminuido la obra ejecutada; por eso la Mesa exige certificaciones, actuaciones terminadas y programación plurianual. La preparación ante futuras sequías requiere inversiones sostenidas en redes, reducción de fugas, saneamiento y seguridad del suministro.
Seis meses sin respuesta formal a la Mesa.
La Mesa denuncia que todavía no ha recibido respuesta formal a la carta del 17 de abril de 2026 dirigida al consejero delegado, Manuel Romero, en la que solicitaba mejorar el debate en el Observatorio del Agua, revisar la exclusión de AEOPAS y tratar asuntos estratégicos del abastecimiento y la depuración.
La Mesa solicitará abordar en el Observatorio las conclusiones del estudio, las tarifas, las inversiones y la posición de EMASESA ante el nuevo Reglamento. «Defender una EMASESA pública es garantizar su financiación, incentivar el ahorro y exigir que los consumos más elevados contribuyan adecuadamente al servicio. La próxima sequía se combate ahora, cuando todavía tenemos agua».
MESA SOCIAL DEL AGUA DE ANDALUCÍA